lunes, 17 de febrero de 2014

LA SONRISA DE ISA

Hace mas o menos un mes recibí un mensaje que me dejó un poco descolocada,
tu que escribes al amor, tu que elevas el sentimiento a su mas pura esencia puedes ayudarme?, así decía aquel mensaje.
Hay una persona en mi vida, la veo todos los días puesto que trabajamos juntos aunque nos conocemos de niños, somos del mismo barrio y a pesar de que tenemos mucha confianza me gusta mucho, muchísimo, esa persona no sabe de mi amor, me da miedo exponerle mis sentimientos, según tu Isa que debo hacer?.
Vaya!! Uff!!, que me estaba preguntando a mi?, y yo quien soy para dar consejos de amor?.
Las respuestas eran muchas pero ninguna me aclaraba el porque aquella persona había acudido a mi.
La verdad es que no me atreví a contestarle hasta pasados tres días, aquel mensaje no me especificaba si era hombre o mujer, si era joven o no tan joven pero aún así decidí que por algún motivo fuese el que fuese merecía una respuesta.
No quise meterme en nada sin ofender a nadie, todos tenemos miedo al rechazo, hay gente que se basta con ver a esa persona todos los días sin que sepa nada a otros sin embargo eso no es suficiente y necesitan expresarlo, otros se enfrentan a ello y se lanzan sin tener miedo al rechazo.
Si algo he aprendido en estos años viviendo en pareja es que las cosas no se pueden forzar, porque al final todo se viene al traste, no digo que haya que sentarse a esperar a que lo espontáneo haga presencia, de vez en cuando  un pequeñín empujón si hace falta, pero de ahí a tenerlo que forzar hay mucho camino.
Nos ponemos nerviosos cuando nos gusta alguien, las manos nos sudan y las piernas nos tiemblan, nos ponemos tontos cuando tenemos en frente a la persona que nos gusta.
Le recomendé que se fuera ganando a esa persona poco a poco, que se trabajase su amor pero nunca sin forzar nada, que tratase de forma natural su relación de amistad, que solo se dejara escuchar sin opinar sin permiso.
Preferí que con aquello para empezar tenía de sobra para ir tirando, después todo iría saliendo de forma natural.
Hace poco recibí un mensaje que me alegró mucho, las cosas van bien, hemos afianzado nuestra relación de amistad y aunque va despacio creo que al final lo conseguiré, no tengo prisa porque es con la persona con la que quiero pasar el resto de mi vida. Gracias Isa.
Casi lloro de emoción, como ya me pasó hace mas tiempo con la historia de Miguel y Marina me enorgullece ser parte de algo bonito.

No hay comentarios:

Publicar un comentario