sábado, 22 de febrero de 2014

HISTORIAS CORRIENTES

Esta semana no voy a escribir de mis historias, sino de gente anónima, gente cotidiana que te encuentras en la cola del super o en la parada del bus, gente normal, gente con sus problemas.
Esta semana voy a hablar de cosas corrientes.
Yo soy una mujer trabajadora, costurera cuando se requiere, ama de casa siempre y madre a tiempo completo, lo de ser blogera cuando el tiempo me lo permite, no es una obligación es una afición que me ayuda en el día a día.
Llevo muchos años trabajando de cara al publico, en todos estos años he conocido a tanta gente que a veces ni me acuerdo, algunas de esas personas te hablan, te cuentan cosas, otras sin embargo se cierran en banda y no dicen nada, siempre en el respeto nunca ofendiendo a nadie. Todo es valido.
Esta semana misma atendí a una señora, mediana edad pidiéndome un sombrero o un gorro, lo necesito se me va a caer el pelo, me dijo, de repente me di cuenta de la suerte de algunos y la desgracia de otros.
Viene el vecino del séptimo a pedirte algo y a los pocos días te cuentan que cenando le ha dado un infarto fulminante y que le han dado sepultura esta misma mañana.
Que a Mengana o tal vez a fulana le han entrado a robar unos encapuchados y a punta de pistola le han robado los cuatrocientos euros de la paga cobrada el día de antes.
Cosas corrientes, cosas del día a día que piensas que a ti no te pasan hasta que te ocurre, cosas que le pasan a tu vecino, a tu familia, a la gente con la que te relacionas.
A veces nos complicamos tanto que perdemos el norte, el rumbo y no nos damos cuenta de que algunos "pueden llorar por un ojo".

1 comentario:

  1. Por desgracia todos los días sabemos de alguien con estos problemas. Y cada vez va a mas.

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