domingo, 2 de febrero de 2014

LA CENA DE ANTIGUOS ALUMNOS

Me costó mucho mas que un simple hola Isa para reconocer a María por el teléfono, tenía su voz olvidada, me resultaba conocida pero me era imposible ponerle cara, por eso después de unos cuantos dimes y diretes logré acordarme de ella.
Lo que me hizo acordarme de ella eran sus medias de color morado, desde el día que asomó por el "insti " con aquellas medias moradas enseguida paso a llamarme María la morada, así que cuando me dijo que era ella mi mente empezó a recordar cantidad de cosas de mi etapa como estudiante, se agolpaban cantidad de recuerdos, parecían que dándose empujones querían entrar en mi mente, si desde hacía años que apenas recordaba nada en cuestión de horas me acordaba de todo.
El caso era que María me había llamado porque estaba intentando reunirnos a todos para hacer una cena de antiguos alumnos, me quedé muda al pronto, no sabía que contestarle, Isa?, estas ahí?, eh?, si si, que si vas a venir?, pues...... vale cuenta conmigo.
Si me había llamado un lunes la cena se hacia al fin de semana siguiente, es decir a los siguientes 14 días contando ese lunes.
Lo cierto es que conforme se acercaba el día los nervios empezaron a aparecer, sentía curiosidad en ver a todos mis compañeros, como les había tratado la vida, me sentía temerosa, igual yo que no llegué a terminar la carrera de relaciones laborales sería la única que no estudió una diplomatura o licenciatura, a punto estuve de llamar a María para decirle que no iba inventándome cualquier excusa para quedar bien, pero allí estaba Hachijotapá para abrirme los ojos, me convenció con sus palabras siempre de amor y de esa claridad que me hace ver siempre cuando solo veo oscuridad; no te eches para atrás, el simple hecho de no haber seguido estudiando no te hace ser menos persona, tienes carisma, tienes ese aire fresco que a muchos les hace falta, tienes valor y por eso y muchas cosas te quiero, has de ir y demostrar tu valía, joder!! valla subidón de adrenalina, así va hasta mi vecina la del quinto que parece un bicho raro.
Me preguntaba que habría sido del guaperas del Salva, se las llevaba de calle con aquella melena rubia rizada tipo Bisbal o de la pija de la Britney ( la llamábamos así porque a pija nadie la ganaba ), y del cerebrito de Jesús, era un as en las mates, todos acudíamos a el cuando se acercaba la época de exámenes, eramos muy malos en matemáticas.
El día llegó y los nervios hicieron que me comiera las uñas hasta casi sangrarme, la pierna no paraba de moverse y a mi ojo le había entrado un tic algo molesto.
Me vestí con lo mas bonito que vi en mi armario, me pinté los labios de color rojo y me presenté en la cena.
Nada mas entrar por la puerta me encontré a Juanra, un chico muy tímido cuando lo conocí, decían que estaba coladito por mi, pero nunca lo dijo así que nunca lo supe a ciencia exacta.
Hola Isa, estas muy bien, has cambiado poco, me dijo mirando hacía el suelo.
Hola Juanra, gracias pero han pasado mas de diez años, como que sigo igual?, eso es imposible hasta para las guapas del cine.
A lo lejos vi llegar a aquel guaperas que se las llevaba de calle, desde luego para algunos el tiempo no le ha beneficiado para nada, estaba desmejorado, había engordado como 30 kilos, su pelo "teñia " canas.
Hola Salva, has cambiado mucho. Como te va?
Hola Isa, pues aquí, ya me ves, ya no soy aquel Don Juan de entonces, me casé y me dejé.
Valla!! pero si es la Britney, hola!!.
Hola Isa, me da tres besos como si  se cree estar en Francia.
Perdona Isa es que me fui a vivir a París por amor y me he acostumbrado tanto que a veces olvido que aquí solo son dos.
Por lo visto Britney en unas vacaciones que hizo con sus padres a Francia conoció a su novio Jean Paul, un millonario frances y tan grande fue su flechazo que al poco tiempo estaban viviendo juntos, ella si que no había cambiado, igual de pija que siempre, antes muerta que sencilla me dice.
La noche avanzaba y me lo estaba pasando muy bien, me enteré de cosas que si no hubiera ido jamas las habría sabido.
A Pedro ya lo había visto años antes, regentaba un local de copas, con Ana tenía algo de contacto por facebook, Roció vivía cerca de mi casa pero a Jesús no lo encontraba con la vista.
A aquella cena fuimos todos y a todos los fui saludando, a todos menos a Jesús, aquel as de las mates, destacaba por aquellas gafas enormes que escondían su bonita cara de niño bueno, de esos que no han roto un plato en su vida.
Cuando quise irme de la fiesta alguien me cogió por detrás y cogiéndome por la mano me hizo darme un giro como esos de los bailes, mirándole extrañada me dí cuenta que era Jesús, estaba diferente, cambiado, los años habían mejorado notablemente su cara, pero también me dí cuenta de que aquella cara yo la había visto antes, por ahí, en la calle, en alguna cafetería del barrio, no se.
Había dejado las matemáticas del insti para vivir una vida completamente diferente, estaba viviendo en Miami como productor musical, componía canciones para artistas conocidos, mi cara era un poema, me quedé muerta, no se, esperaba que fuera profesor de Matemáticas de cualquier instituto o incluso de Universidad pero productor musical?, eso era otro cantar.
A hablar de su trabajo entendí que aquello le apasionaba, le llenaba como persona y me alegré por ello.
Era feliz con lo que hacía y se le notaba.
Me fui de allí contenta y sonriente, me lo había pasado en grande y también me alegré por ello.
Estuve como dos semanas calentándole  a Hachijotapá la cabeza con el dichoso tema de la cena de antiguos alumnos del instituto, de lo bien que me había sentado ver a todos después de tantos años.
Bueno, creo que por mi los años han pasado de forma positiva, se han portado bien.







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