Crecí sin tu recuerdo vivo
frente a un lugar tímido y oscuro.
Sabía que ante todo, solo tú
serias mi gran futuro.
Nunca jamás podré olvidarte,
de mis entrañas poder sacarte.
Pensabas que tu no serias nada
mientras de lágrimas llenaba la almohada.
Crecí sin tu compañía
tampoco goce de tu alegría
pero jamás olvidarme de ti podría.
¡ No sueñes mas niño de mis amores
con un jardín quizá con pocas flores!,
solo tus mejillas me evaden a mil colores
y entre el juego de tus olores
yo me invado de tus dulces dolores.
Nunca huyas de mi así
porque vivir no podría sin ti.
Quedate a mi vera, hazme compañía
mañana y tarde, noche y día.
Déjame "encarazarme" en tu gallardía
y soñar algún día pasear tu valentía.
¡Oh Dios !, librale de todo mal angustioso
y concedele el deseo mas hermoso.
Nunca lo tengas al olvido
porque mi corazón estaría herido.
No lo tires en cualquier lugar
déjalo en mi camino
que al pasar me lo pueda llevar.
Saneme Dios de blasfemar contra cosa mas bella,
que su mundo no sea alguna querella.
Gocemos de la vida, sin prisa y ahora
ante de que los años la descolora.
Gloria a ti, ante todo, por tu modo
por tu vida así, tan sencilla,
por tus ojos que esconden tal vez
una buena semilla.
Amas el deseo de sentir
y entre aire perfumado
te dan ganas de reír.
¡ Vamos niño que tenemos que partir,
busquemos un lugar donde todo se pueda compartir!.
Nunca lo envuelvas entre inútiles deseos
de no volver en uno de esos paseos.
Virgencita de mis pasiones
haz que el o como quieras llamarlo
nunca, jamás deje yo de amarlo.
En mi recuerdo siempre estarás,
un hueco para ti encontrarás,
pero no me pidas que te he de olvidar, pues
vivo pensando en ti, en tu boca de anís.
No me tengas de esta manera tan fuerte
que desespero por ti
y el no verte me produce la muerte.
¿ Porque me haces esto ? ¿dime?
huyes de mi sin razón alguna
mi corazón se rompe por segundos
al ver que esperanza no tengo ninguna.
al ver que esperanza no tengo ninguna.
¿Por qué ya no me haces caso?
sabes donde estoy, donde la vida paso.
Son tus labios ardiente pasión,
son tus manos suaves lamentos
porque lo que yo siento por ti
son verdaderos sentimientos.
Dime ¿acaso temes al amor?
sabes que conmigo no has de temer
que no hay mundo mayor
como el arte de querer.
Aquellas anheladas sensaciones de bienestar
aquellas viejas glorias inalcanzables de tocar
quise que por un momento
tu no me pudieses olvidar.
No pienses que te odio
pues no podría hacerlo
aunque tu te olvides de todo
y yo sufra por padecerlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario