miércoles, 21 de agosto de 2013

LUCIA Y SU VERGUENZA

Llevábamos ya algunos días en la tierra después de unos días merecidísimos de vacaciones, Hachijotapá ya había vuelto al trabajo Hachijota había encontrado con que entretenerse y yo pues haciendo lo de siempre cuando Lucia se presentó en mi casa, decía haberse apuntado a un gimnasio para perder esos kilos que le sobraban, kilos?, pero si es puro hueso, es mas, de perfil apenas se le vislumbra, estaba bastante seca, además eso de montarse en bici y quemar grasa no suele ser antes o después del verano?, allá ella con su vida, pensé para mi. A ver Isa , tienes que decirme que te pasa conmigo, no me llamas desde que te fuiste de vacaciones a no se donde, no se nada de tu vida desde hace días y me siento como que me estas dando de lado.
Eh!!, como?, ahora si que me he enfadado con Lucia, llevo mucho tiempo preguntándote que es lo que hay entre Jon y tu, otro tanto preguntándole a Jon por lo mismo, me dais largas con la puñetera frasecita de los coj.....s, mañana te lo digo, acaso piensas que soy mala influencia para lo tuyo con Jon, estoy aturdida con ello, no se que pensar y encima vienes haciéndote la víctima con eso de que te estoy dando la espalda, soy tu amiga desde hace muchos años, nos conocemos lo suficiente para saber como somos.
Lucia se quedó muda, allí quieta no paraba de mirarme, tenía la mirada ausente mirando al horizonte, al pronto creí que era una estatua pero al poco reaccionó.
Tienes razón, quizás hubiera sido mejor habértelo contado desde el principio lo que pasaba entre nosotros, si estábamos junto o no, perdóname, me dijo algo confundida.
No tengo nada que perdonarte Lucia, se que estáis juntos, os vi, la casualidad quiso que nos encontráramos de vacaciones en el mismo sitio y a la misma hora, le dije algo mas relajada.
Lucia se puso colorada, sii, de verdad me viste?, que vergüenza, vergüenza?, de que?.
Ah! ya se lo que pasa aquí?, mi intuición me decía que a Lucia le daba vergüenza ir de la mano y hacerse carantoñas por la calle, pensaba que eso no estaba bien, que la criticarían por ir de la mano con un hombre menor, se sentía frustrada por ello, decía que era superior a sus fuerzas, tenia  miedo por ello.
Por Dios!!, no estamos en los tiempos de Maricastaña, ( repasemos historia; María Castaña fue una heroína gallega en reinado de Fernando II de León).
Eres una mujer hecha y derecha, con sus necesidades como todo ser humano, toda persona tiene derecho a querer y ser querido, la gente podrá decir misa pero tu debes cambiar esa mentalidad de viuda confinada en su casa guardando el luto de su marido muerto en la guerra civil, no consigues nada con esa actitud todo lo contrario. He visto embobada pasear por el parque cogidos de la mano a un matrimonio mayor haciéndose complices de miles de miradas de dos enamorados jovenzuelos, se quieren desde el primer día, son felices el uno con el otro y a ellos no les da vergüenza que los demás los vean, hacen participes a los demás del amor que se procesan y eso le hace vivir con mucha mas fuerza y energía, no debes olvidar Lucia que el ser uno mismo nos hace ser grandes y mejores tampoco debes olvidar que tienes una persona a tu lado que aunque sea diez años menor que tu ha sabido estar a tu altura, no te ha dejado caer y ha sabido estar a la altura cuando la ocasión lo ha requerido, por eso debes hacerlo por el, por su paciencia contigo, por que ha aguantado tu carácter algo diablillo y descontrolado, piensa en el y en sus necesidades también, toma el ejemplo de ese matrimonio y veras como se van los miedos y la vergüenza.
Lucia me vuelve a mirar otra vez con esa cara de ausente, creo que esta imaginando cosas, creo que le he conseguido remover algo por ahí dentro.
Me dice que tiene que irse, que tiene algo de prisa.
Bueno pues ya me contarás como va todo, vale, me susurra sin girar la cabeza. Abre la puerta y se va, adiós.

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