Me sentía con la moral por los suelos, tenía la sensación de que todos me daban la espalda, como si fuera una piedra en el camino de cualquiera, estaba cansada y muy triste con muchas ganas de llorar, no se, quizás el hecho de que Hachijotapá se marchara todo el fin de semana a una feria textil por motivos de su trabajo y que Hachijota lograra convencerme de irse de acampada con su sinfú y amigos del kárate hizo mella en mi, se juntaron un cumulo de cosas que hicieron que mi estado de animo fuera cayendo por momentos. Era curioso todo el día corriendo de aquí para allá, cuidando de los demás, quejándome de no tener ni un minuto de paz, de tranquilidad y ahora que lo tenía me sentía mal, me invadía una sensación de culpabilidad terrible. Estaba mal y necesitaba contárselo a alguien, no quería llamar a Hachijotapá, bastante tenía con la dichosa feria, le había tocado por sorteo estar en el stand de la feria promocionando la marca textil en la que trabaja como representante, no quería irse, no quería dejarme sola, así que habíamos planeado un fin de semana tranquilo sin ningún contratiempo salvo esto.
Sola en casa y bastante desanimada decidí llamar a Lucia y aunque no me cogió el móvil si que le " whatsappee", quería desahogarme, no podía dejármelo ahí dentro.
Ya había pasado unas horas desde que le deje razón a Lucia de mi estado de animo, no me contestó así que no sabía si iba a ir a mi casa o no pero de repente llamaban a mi puerta, Isa, abreme soy Lucia, la verdad es que me alegré de oír la voz de Lucia, por fin había venido pero al abrir la puerta me di cuenta de que no venia sola, Jon, Edu, Gloria, su novio y hasta el mismísimo Marcos se presentaron delante de mi puerta, madre mía y yo en pijama con los pelos a lo afro, a esta Lucia la asesino aquí.
Al principio quise matarla por la faena que me acababa de hacer pero conforme avanzaba la noche me la quise comer a besos.
Después de un rato sola sentada en el sofá donde me habían advertido de que no me moviera se presentaron todos en pijama con zapatillas de esas de muñecos, me hicieron ponerme un pijama de dibujos de animalitos, si antes estaba horrible lo de ahora superaba lo anterior, venían preparados para todo, aquello logro animarme un poco, contamos muchas cosas, muchos deseos y muchas esperanzas, conté el porque de mi actitud, se que soy una mujer con bastantes complejos, tengo mis defectos como los tienen los demás, a veces soy mala y hago daño a los que están a mi alrededor, soy algo rencorosa y vengativa pero si digo también que la mayoría de las veces se me va la fuerza por la boca y me freno y paso del tema.
Aquella reunión de pijamas me dejo el animo por las nubes, había recuperado la autoestima que me tenía, fue un finde bastante relajado y lleno de descubrimientos propios y ajenos. Gracias chicos por todo.
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